Fuente: Diario Sur (14/05/2011)
El impago de recibos de la comunidad es un problema que va a más. Un gasto básico de muchos hogares sucumbe también a la crisis, y aquí el recorte puede acabar ante el juez, y la deuda, elevarse. En el último año, se ha quintuplicado la cifra los que tienen que responder en los tribunales cuando han fracasado todos los intentos amistosos de los administradores de fincas para que se pongan al día. La austeridad ha llegado también a las comunidades como vía preventiva, pero hay un mínimo insoslayable de gastos comunes cuyo cobro a veces es un grave problema. Entonces, el atasco judicial aparece como el siguiente escollo, y es que la Justicia llega a tardar hasta cuatro años en resolver aunque se trate de procedimientos que no debieran superar por ley los cinco meses.


